blog ojo seco

El ojo seco es una patología bastante común. Desde personas jóvenes que usan a diario pantallas a ancianos que presentan normalmente además otras patologías oculares. Entre las causas que producen esta resequedad se encuentran los ambientes con viento o aire acondicionado, la exposición al sol, el tabaquismo o ser fumador pasivo…

El paciente con ojo seco que viene a la farmacia se identifica fácilmente: tiene picor, nota arenilla en el ojo y, de forma paradójica, le lagrimea. El enrojecimiento, si además aparecen legañas y dificultad de visión puede indicar otro tipo de patologías como la conjuntivitis. Siempre la valoración inicial debe dártela un especialista como el farmacéutico, que identificará si puede solucionarse desde la farmacia o tienes que acudir al médico.

¿Qué tratamiento tiene el ojo seco?

El tratamiento del ojo seco suele paliarse con el uso de gotas humectantes también conocidas como lágrimas artificiales. Suelen presentar sustancias como el ácido hialurónico, el cual lubrifica la superficie del ojo y evita la pérdida precoz de la lágrima. Para hacer que estas lágrimas duren más en la superficie, también suelen añadirse otras sustancias como la carmelosa sódica, la trehalosa o el carbómero. Sin embargo, estos últimos componentes suelen aparecer en otras presentaciones llamadas geles de hidratación ocular. Cuando nos encontramos con un ojo seco que ya no se conforma con lágrimas artificiales, se suele recurrir a los geles de hidratación ocular. Estos geles pueden llegar a dificultar la visión por su densidad, por lo que se suele recomendar su uso por la noche. La combinación de ambos tratamientos puede paliar con creces esta molestia.

¿Qué consejos son útiles para disminuir su presencia o prevenirlo?

En pleno siglo XXI, en el que el uso de las pantallas a corta y media distancia esta súper extendido, conviene proteger la visión con lentes o protectores de pantalla que disminuyan la luz azul. Esta luz es la responsable del ojo seco y de la fatiga visual, entre otras enfermedades del ojo. Utilizando esos protectores visuales, realizando una buena hidratación con lágrimas artificiales, bebiendo agua con frecuencia y no forzando la vista, conseguiremos tener más controlado esta patología.

 

Producto añadido a lista de deseos
Consentimiento de cookies