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En verano, y, sobre todo, en las noches calurosas, tenemos que lidiar en algunas ocasiones con esos molestos insectos que nos asaltan: los mosquitos. Estos dípteros a parte de zumbar en nuestros oídos y despertarnos en mitad de la noche, pueden producir picaduras que se inflaman, pican y se infectan. De forma tradicional hemos adquirido en nuestra cultura miles de remedios para evitar su ataque, remedios que en muchos casos funcionan y en otros muchos, no.
¿Cuáles son los remedios más eficaces para evitar las picaduras de mosquitos?
Uno de los remedios más utilizado e imbatible es el uso de la mosquitera. Esta barrera física utilizada sobre todo durante la noche es el remedio más eficaz. Imaginemos que nos encontramos en una habitación sin mosquitera y hace un calor tan sofocante que no nos permite mantener la ventana cerrada, ¿qué podemos hacer? El siguiente escudo son los repelentes naturales, químicos y físicos que utilizamos como difusores. La citronela es una planta que actúa como repelente natural utilizado en velas, inciensos y líquidos. Utilizándolo como incienso, se puede colocar en la habitación una hora antes de irnos a dormir y una vez que se haya consumido, entrar en la habitación. También existen repelentes que utilizamos sobre nosotros mismos. Suelen estar formados por aceite de citronela con otros componentes como el DEET, una sustancia química que ha resultado ser muy efectiva y segura para evitar picaduras de mosquitos y otros insectos.
¿Cómo me aplico mi repelente de forma segura?
Aplicaremos el repelente en los puntos cardinales de nuestro cuerpo: muñecas y tobillos. Si queremos echarnos en la cara, siempre en poca cantidad y nunca de forma directa, sino echar en la yema de los dedos y extender con cuidado de que no llegue ni a ojos ni boca. Hoy en día existen parches, formatos roll-on, sticks e incluso pulseras que complementan a los formatos aerosol más comunes. Echa un vistazo a nuestro catálogo de repelentes.
¿Qué hago si el mosquito ya me ha picado?
Cuando el mosquito ya se ha cebado con nosotros, el picor inunda la zona que utilizó como base para su alimentación. Para aliviar esta sensación tan molesta, puedes empezar a aplicarte hielo en la zona. Una compresa fría o hielo no aplicado de forma directa sobre la piel te podrá aliviar. El siguiente paso podría ser el aplicarte un antihistamínico tópico como Fenistil® o CalmaBite®. Al final lo que está ocurriendo en tu piel es una reacción alérgica provocada por las proteínas de la saliva del mosquito. En casos más graves de alergia, se deberá proceder al uso de antihistamínicos orales que ya requeriría la consulta al médico.